No sé muy bien porqué, pero, a pesar de lo calurosa que soy, me encanta tejer chaquetas en algodón. Hoy os presento dos, y hay una tercera en camino, que no estrenaré hasta Septiembre, seguramente.
Cronológicamente, primero tejí un
Lavalière, de Cecily Glowick MacDonald. Esta diseñadora me gusta mucho. De sus diseños ya hice el
Candelia, y estoy a punto de comenzar el
Current.
Como siempre voy con miedo a que me quede todo estrecho y corto, añado y añado y me quedó ancha y larga, pero me gusta, a pesar de todo, por ese color tan bonito y elegante que tiene. La tejí con Stop Lima, un algodón mercerizado con un brillo precioso. Seguramente debido al mercerizado, no pude hacer exactamente el detalle que lleva el patrón original, no quedaba bien, pero lo sustituí por unos pequeños ochos que han quedado muy parecidos.
La segunda chaqueta es una preciosidad. Una maravilla de diseño. Me he enamorado, no puedo negarlo. La diseñadora es Heidi Kirrmaier, y me gustan la mayoría de sus diseños.
En esta ocasión tejí un
Vitamin D. Es una maravilla ver cómo va creciendo, el efecto del raglán en las mangas, y las vueltas cortas que le dan ese vuelo tan original a los delanteros.
En esta ocasión creo que me quedé corta. Utilicé Stop Cable nº5 y resultó algo fina, de modo que, para mi gusto, ha quedado un poco pequeña. ¡No hay manera de encontrar el equilibrio!! De todos modos, queda perfecta sobre un vestido veraniego, muy abierta.
Me ha gustado tanto que lo voy a repetir en versión invernal, con merino, así que podré resarcirme, seguro.
Hasta la próxima!